Libros con alma ....

Elige un color, me propuso.

– Color libro viejo – respondí muy segura. 

Un olor.

– El de las librerías antiguas.

Una sensación.

– Abrir un libro usado y buscar marcas y restos de otras vidas entre sus páginas.

Y así fue como comenzamos a leernos y a entendernos …

(historia de amor a primera lectura)

 

Amo los libros desde muy pequeña. Le robo horas al sueño, a la televisión, a los ratos de sofá, a la vida … para leer y perderme entre líneas. 

Soy feliz en una librería. 

Soy muy feliz en una librería de libros de segunda mano. Y absolutamente feliz si me encuentro restos de otras vidas entre sus páginas. 

Se me eriza la piel con un buen párrafo. Temo el punto y final, siempre fui más de punto y seguido, aunque lo que es indudable es que mi vida se construye sobre puntos suspensivos … 

Escribo en los libros. Subrayo y anoto al margen. Lo que siento, lo que me evoca la lectura, lo que quiero recordar algún día, y, sí, lo confieso, lo que creo que quizá, un día, encuentre alguien.

Y de todos los libros que habitan en mi hogar, hay unos pequeñitos, amarillentos, que contienen el aroma a historias contadas, que son parte de mi esencia. De lo que soy. 

Son los libros de mi abuelo. Ahora, sin que él haya podido saberlo, forman parte de muchas de mis fotos, de mis composiciones de mañana con una taza de café, de mi creatividad y de mi decorado. Han viajado conmigo, han pasado frío y calor, han contenido lágrimas.

Han servido de inspiración a las musas.

 

Revisando entre fotos los he vuelto a encontrar. Levanto la vista del teclado y ahí están, cerca, siempre cerca. Y me surge la curiosidad …

Y tú, ¿qué relación tienes con los libros?

¿Te inspiran?

¿Te provocan?

¿Haces fotos con libros?

¿Eres de escribir en ellos o piensas que es un sacrilegio?

¿Compras libros de segunda mano? Si la respuesta es sí, ¿Has encontrado algo emocionante en alguno de ellos? Yo una vez, encontré una carta de amor entre las páginas de un libro de amor. 


 

Ahora, cuando veas que subo fotos donde aparecen libros antiguos, a lo mejor tú también piensas en mi abuelo y en las historias que flotan entre las hojas. Los libros tienen alma. Y yo la capturo en mis fotos. ¿Y tú?

10 respuestas

  1. Hola Carmen!

    Qué bonito. Se nota algo muy bonito en las fotos y ahora ya se por qué. El alma de las historias, y de tu propia familia impregnan cada hoja y mejoran (si es posible) aún más cada imagen.
    Yo suelo comprar más libros de segunda mano que nuevos, en el mercadillo de los domingos de mi ciudad, y además se ha establecido una relación con el vendedor tal, que hasta nos hemos llamado en todos estos meses para asegurarnos de que todo iba bien y desear vernos pronto. Este domingo nos veremos después de muchos meses. La verdad es que no suelo sacarlos mucho en mis fotos, pero casi podría hacer un proyecto sólo con ellos, de todos los que tengo! jajaja Un abrazo!!

    1. Gracias Mónica, qué bonito lo que dices.
      Cómo me gusta encontrar a alguien que también compre libros de segunda mano. Me imagino lo bonito que va a ser ese reencuentro.
      Y bueno, a lo mejor te he dado una idea para fotos, ¿no?

  2. No se exactamente por qué me gustan tanto las fotos con libros y lo que cuentas. Lo que también nos cuenta Mónica me parece genial y extraordinario.
    Soy de leer y disfrutar con la lectura, pero nunca he comprado un libro de segunda mano, que yo recuerde, no escribo sobre los libros porque me parece que los voy a estropear, con mis letras y mis comentarios, sin embargo, os envidio, me gustaría sentirlos tan próximos como para escribir sobre ellos.

    Al ver tus fotos, Carmen, me pica la curiosidad de hacer fotos con ellos, pero vuelvo a sentirme en inferioridad de condiciones y pienso que mis libros no son fotogénicos, no son antiguos, no tienen la paleta de color que me gusta; menos mal que sus historias si la tienen y me encantan.

    Enhorabuena a las dos y en adelante procuraré tenerlos más presentes, no solo para leerlos.

    1. Encarna, creo que te acabo de despertar la curiosidad. Iremos a una tienda de libros usados y antiguos juntas, y compramos, te parece buen plan?

  3. Se me ha olvidado deciros que una vez tuve que hacer fotos de libros y me encantó la experiencia, pero para que veáis lo que os decía antes, los pedí prestados, libros con color y sabor a añejo, que yo no tenía.

  4. Qué bonito Carmen y qué bonito lo que contáis también Mónica, Encarna. Siempre me han atraído los libros, las historias contadas, las sugeridas, las evocadoras… Y las librerías. Y, me di cuenta, cuando estaba realizando el curso de “Encuentra tu estilo fotográfico” que más fotos de las que pensaba tenía como protagonistas los libros. Y leyendo ahora estas lindas palabras, las imágenes y lo que evocan, me brotan de nuevo las ganas de volver a fotografiar libros, libros antiguos, porque ya estoy leyendo, es algo que normalmente siempre mantengo, la lectura. Como decimos en mi círculo familiar, nos da la vida entre otros muchos placeres. De hecho, hay veces que estoy leyendo más de uno al mismo tiempo, jajaja.
    Lo dicho, una maravilla, Carmen y un placer ver siempre tus fotos y leerte. A ver si tengo oportunidad de ponerme ya a practicar el curso de “Edición con estilo”, que he sido de las que lo he visto primero, un par de veces de hecho, y ya me voy a poner manos a la obra!!!
    Un abrazo

    1. Paloma, qué bonito leerte a ti también.
      Mira, puedes unir la práctica del curso con fotos de libros … yo con tal de provocaros jajaja.
      Gracias bonita!

  5. ¡Me encanta, Carmen!
    En general a mí todos los objetos usados me transmiten más que los nuevos. Y con los libros me pasa lo mismo, claro. Tengo algunos que eran de mis padres, o que al menos estaban en su casa. Me los traje para la mía porque ellos los tenían ahí guardados sin hacerles mucho caso. Yo los tengo en mi salón como un tesoro (al igual que la vieja máquina de escribir de mis suegros, la cafetera de mi abuela, la radio de mi abuelo, etc.), y les hago fotos, claro!
    La verdad es que no suelo comprar libros usados. Aquí no es muy fácil encontrarlos, la verdad. Y tampoco suelo escribir nada en ellos, me da la impresión de que los estropearía (muchos años escuchando que los libros son “sagrados”). Lo que sí hago es subrayar frases o párrafos, y luego los apunto en una libreta.
    Creo que tenemos que “desaprender” muchas cosas de las que nos enseñaron, como que los libros casi no se pueden ni tocar. No estoy de acuerdo… hay que disfrutarlos. Y, si doblas la esquinita para marcar la página o haces alguna anotación o una marca, pues no pasa nada, no? Claro que hay que cuidarlos, pero cuidarlos no es “no tocarlos”!
    A mí me flipan tus fotos, y es porque encierran sentimientos. Una “simple” foto tuya de un libro dice taaanto!

    Gracias por ver y por escribir tan bonito. Qué gusto pasarse por aquí.
    Biquiños!

    1. Es que lo antiguo lleva historias incrustadas y eso es una maravilla. Te entiendo.
      Pues yo, que hace años no se me hubiera ocurrido escribir o anotar nada en un libro, ahora creo que hay que usarlos, tocarlos, hacerlos tuyos … pero debe salirte solo. A mí me encanta cuando presto un libro (eso sí, ya sé que no se debe prestar a cualquiera jajaja) y luego me dicen que han encontrado anotaciones mías en el libro y les ha encantado.
      Uso mucho la biblioteca, porque leo más de lo que puedo gastarme! y lo único que me da pena es no poder escribir en ellos, entonces sí que anoto frases en libretas, como haces tú.

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