Cómo aprovechar la luz del atardecer (y la hora azul) para tus retratos

May 7, 2025 | Creatividad e inspiración, Tips para fotos

Trabajar con luz natural exige, sobre todo, observar, adaptarse y tomar decisiones rápidas. Es una luz que no podemos controlar y, quizá por eso, me atrae tanto.
Pero hay tres momentos del día que, si sabes cómo utilizarlos, pueden transformar tus retratos: la luz del amanecer, la luz dorada del atardecer (golden hour) y la hora azul (blue hour). Por cierto, ninguna de ellas dura exactamente una hora… pero así se llama a esos periodos de tiempo en los que la luz varía y se convierte en una gran aliada para nuestras fotos.

Tenía ganas de compartir ideas concretas y recursos técnicos que puedes aplicar en tus sesiones para sacar el máximo partido a estas luces y, como no, perde un poco a miedo a la luz natural. Me voy a centrar en la luz de atardecer, que es cuando más ocasiones tenemos para hacer nuestras fotos y sesiones.

La luz dorada del atardecer: cálida, envolvente y muy versátil

Es esa luz suave y dorada que aparece entre 30 y 60 minutos antes de que se ponga el sol. Es una luz baja que crea largas sombras y su tono es cálido, por eso su nombre “hora dorada”. Aunque el tono puede ser anaranjado o tirando a rosa. Su temperatura de color suele rondar los 4000-5000K. Su luz es difusa y suave, mucho menos dura que unas horas antes, por eso en retrato suaviza los rasgos. Y es la mejor luz para generar una atmósfera mágica y artística.

Te voy a compartir ideas y algo de técnica para trabajar en esta hora:

  • Usa la luz de forma lateral: Sitúa a la persona de perfil respecto al sol. Este tipo de iluminación crea volumen y resalta el contorno sin crear sombras duras.
  • Contraluz: Coloca a tu modelo entre la cámara y el sol. Si expones midiendo en el fondo, obtendrás una silueta. Si expones midiendo en su cara, lograrás una escena cálida con brillos en el pelo y un fondo suave. Usa un parasol o tu mano para evitar pérdida de contraste. Utiliza ropa vaporosa o transparente y crearás efectos preciosos al colarse la luz por el tejido. Es mi modo favorito de hacer fotos en ese momento.
  • No huyas del flare: Incluir el sol dentro del encuadre puede generar destellos. Hay gente a quien no le gusta, porque “ensucia la foto”. A mí me apasiona jugar a crearlo. Para conseguirlo, abre el diafragma, busca el ángulo en el que el sol se cuele en la escena y dispara sin miedo.
  • Sobreexposición: Al exponer uno o dos pasos por encima del valor promedio, puedes conseguir una escena con un toque especial, casi mágico. Conseguirás una foto lavada por la luz. Es perfecto si quieres conseguir un toque nostálgico.
  • Luz frontal: Me gusta cuando no es demasiado fuerte ni tiene un color demasiado naranja. Consigues “teñir” la piel y crear retratos potentes.

Ideas para poner en práctica:

  • Cambia la posición de la cámara unos 45º cada vez y observa cómo cambia la luz sobre el rostro, como dibuja la figura. No te quedes quiet@, esa luz dura poco y es hora de jugar y probar.
  • Combina el flare con siluetas y crea escenas diferentes a las fotos normales.
  • Practica haciendo diferentes retratos jugando con distintas exposiciones de cámara.

La hora azul: aporta frialdad y serenidad

Amo este momento. Es la luz que se queda justo después de la puesta de sol. La temperatura de color baja, el cielo se vuelve azul profundo o morado en alguna ocasión, y la luz se vuelve muy suave, fría.

Técnicas para trabajar en ese momento:

  • Saca el entorno: Aprovecha la atmósfera que se crea para sacar planos abiertos y meter esa atmósfera del entorno. La hora azul es ideal para integrar al sujeto en el paisaje urbano o natural sin que la luz lo aplane.
  • Si hay luces, úsalas: Puedes introducir farolas, luces de escaparate… si estás en entorno urbano, aprovecha la luz de los coches y semáforos. Dispara con aperturas grandes para crear un buen desenfoque.
  • Balance de blancos personalizado: Puedes configurar tu cámara entre 2800 y 3200K para acentuar el tono azulado. O, disparar con balance de blancos automático (yo lo suelo hacer así) y luego fuerza ese tono azulado en edición.
  • Estabiliza tu cámara: A medida que cae la luz, sube el ISO o utiliza un trípode si vas a trabajar por debajo de 1/60s. Vas a notar un cambio de luz importante.

Fíjate en los ejemplos que te muestro y anímate a probar.

La clave no está en tener la mejor luz, sino en saber qué hacer con la que tienes. La luz dorada y la hora azul ofrecen posibilidades inmensas si aprendes a jugar con ellas.

Ahora me encantaría saber cuál es tu luz favorita y, si te animas, comparte tus fotos en Instagram etiquetándome (@carmen_hache) para que pueda verlas.

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Soy curiosa e inquieta. Me encantaría ser la eterna estudiante. En este blog voy a intentar transmitirte toda esa pasión por aprender, conocer y curiosear que me define.