Del miedo a la certeza: 10 años viviendo de la fotografía

Mar 11, 2025 | Confesiones, Una fotógrafa inquieta

Como cada semana que comienza, miro el calendario con la intención de planificarme. Entonces veo una fecha e, inevitablemente, echo la vista diez años atrás.

Llevo mucho más de esos años haciendo fotos, muchos más creando historias y contándolas con mi cámara. Pero ahora se cumplen diez años de aquel cambio drástico en mi vida. Y no fue solo un cambio profesional. Porque no se trataba solo de dejar atrás años de trabajo en oficinas que, lentamente, me iban consumiendo, mermando. Por mucho que me aportaran (y eso lo agradeceré siempre), no nacían de mí.

Entonces sucede. Hace diez años decidí tomar las riendas de esa parte de mi vida de la que no era totalmente dueña y pasar a ser mi propia jefa, mi caballito ganador. No quería trabajar sólo para atesorar (dinero, estabilidad…), lo que realmente quería era contribuir, aunque sólo fuera un poquito, a que mi mundo y el mundo que habito fueran un poco más bellos, más reales. Enseñar es embellecer, crear recuerdos a través de la fotografía es embellecer. Hacer el mundo un poquito más bonito, enriquece.

Hace diez años ya de aquellos inicios llenos de miedos y dudas, algunos más fuertes incluso que el tan obvio “¿podré vivir de esto?”. Y es que, realmente, mi mayor temor era que llegara un día en el que “no me gustase hacer fotos o me cansase de dar formación”.

Ahora, mientras escribo estas líneas, miro atrás y puedo afirmar categóricamente que no sólo no dejó de gustarme la fotografía, sino que cada día la amo más. Que no sólo no me he cansado de enseñar, sino que siento que es una necesidad que crece en mí con más fuerza.

Por estos diez años han pasado muchos cursos y talleres, workshops de uno o dos días, varias escapadas a la selva de Irati (haciendo realidad un sueño que tenía años antes de saber que la fotografía sería mi forma de vida). Se ha gestado una escuela online, dos ebooks, muchas sesiones de fotos, muchas musas, muchos abrazos, risas, lágrimas (sí, hacer fotos también nos ha hecho llorar y no siempre es fácil vivir de lo que nos apasiona, es la realidad), mucha vida.

Si repaso mentalmente estos años, hay una palabra que viene todo el tiempo a mi cabeza: compartir. Porque han sido años de compartir, de no guardarse nada, de confiar, de admirar y aprender, siempre aprender… de rodearme de gente maravillosa y de no dejar de sorprenderme con películas, melodías, estribillos, fotos, rincones… incluso con lo feo. Y otra; observar. He desarrollado una manera de observar el mundo que me rodea, desde lo grandioso a lo mínimo, que hace que viva más, porque vivo más intenso. Que aprenda más, porque todo lo analizo. Ha hecho de mi una mujer con la curiosidad de una niña.

Así soy, así he sido estos últimos diez años y así espero seguir siendo. Y esto suena a frase hecha, pero es una realidad: “sin ti que me lees, esto no sería posible”.

Porque no sé si en estos diez años has coincidido conmigo en alguna de estas aventuras. Si es así, gracias, muchas gracias, porque cada persona que ha pasado por mi vida no sólo ha aportado un granito de arena a lo que soy, sino también un impulso y un empujón para seguir.

Y si nunca hemos coincidido y simplemente estás suscrit@ a esta página por quién sabe qué, gracias también por estar. Si decides quedarte, espero poder seguir compartiéndote experiencias, pensamientos y quién sabe qué más.

 

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Soy curiosa e inquieta. Me encantaría ser la eterna estudiante. En este blog voy a intentar transmitirte toda esa pasión por aprender, conocer y curiosear que me define.