Pues toca ponerse manos a la obra. Espero que hayas leído con calma al menos una vez los dos temas anteriores. ¿Has anotado ideas? ¿Has recopilado elementos para tus fotos? ¿Telas, fondos … ?

Imagino que sí, así que ya tenemos todo listo: el espacio, los elementos, la luz, hemos analizado los colores y los tipos de composición. Y hemos hecho un repaso al uso de nuestro móvil o cámara de fotos. Ahora ya solo queda ponernos a hacer fotos.

Quiero contarte algo. Muchas veces parece que esto es el punto y final de lo que hemos preparado: hacer la foto. No, esto es parte del proceso, porque es, mientras creas, en medio de ese proceso creativo, donde surgirán nuevas ideas. Ten a mano tu cuaderno o lugar donde anotes ideas. Mira a tu alrededor, deja que la mente se sienta libre. Ponte música de fondo (recuerda que tenemos una playlist propia), relaja, disfruta … no tengas prisa. Puede que acabes haciendo algo que no pensabas antes de empezar.

A mí me da igual estar haciendo retrato con una modelo que fotos de producto a unos anillos, o las fotos de este curso. Lo vivo igual. Con ganas, con tiempo, dejando que las fotos fluyan tal y como yo las había imaginado. ¿Qué una idea que tenía no funciona? pues a otra … observo la luz, cambio, pruebo diferentes composiciones. Suelto la cámara y solo observo. Tengo que sonreír cuando hago fotos, sino me sale esa sonrisa no funciona.

En mi caso, es muy normal que, cuando me pongo a hacer fotos en casa mi salón (que es el espacio donde hago el 90% de estas fotos) termine descolocado. Porque mientras las hago solo pienso en las fotos, en el momento. Improviso … de repente siento que un café estaría bonito en la foto, entonces suelto la cámara y me voy a hacer un café (un alto aquí: si haces fotos de tazas con café o té, que tengan café o té, o agua con color, pero no dejes una taza vacía … ). Pues quiero que lo vivas así, que no te conformes. Si, de repente, sientes que a tu foto le falta algo, intenta conseguirlo, añadirlo … y sino puedes en ese momento, anota la idea para la próxima ocasión. Porque si este curso consigue su cometido, tendrás ganas de hacer muuuuchas más fotos.

En este tema quiero contarte y transmitirte la esencia del curso de modo gráfico y visual. Y es que yo no solo quiero que dejes de lado las excusas y te enganches a hacer fotos, incluso sin salir de casa … es quiero que lo vivas. Y para ello, vamos a plasmar ideas, historias. Sí, vamos a hacer fotos que cuenten, no solo fotos “de objetos colocados” bonito.

Lo mejor es ponerte un ejemplo.

A mí me gusta lo antiguo, los objetos con vida, usados. Amo imaginar las vidas que tuvieron antes de llegar a mis manos. Por ejemplo, yo compro muchos libros de segunda mano. Me gusta sentir que alguien lo leyó antes que yo. No sé tú, pero yo subrayo los libros que leo. Y anoto cosas (a lápiz) y espero que algún día alguien lo lea después de mí y me encuentre entre esas líneas. Porque, como escuché hace poco a una amiga, somos lo que leemos pero, sobre todo, somos lo que subrayamos. Y esto, tiene que ver con mi modo de ver y entender la fotografía. Imagina que os digo que hagáis una foto usando como centro de interés una taza de café, que ya sabes que me apasiona. Bien, pues el modo en el que tú y yo imaginamos ese momento “café” no es el mismo. A lo mejor se parece, pero si dejamos que fluya lo que imaginamos puede que alguien se centre en la mesa dónde lo va a colocar para la foto. Alguien imaginará ese café en una mano y hará un selfie, o querrá que salga la cafetera italiana con el que lo hace. Puede que alguien se fije en el humo … también puede que dependa del momento, de la luz, de lo que esté ocurriendo en ese instante.

Yo hago muchas fotos con café, hasta el punto que tengo un hastagh que es #caféconhache en instagram donde la gente comparte sus fotos de tazas con café o té … (te animas?). Pero no siempre me motiva lo mismo. A veces quiero compartir ese momento de lectura y café que tanto necesito. Otras, su espuma. O juego con elementos que lo adornen y me fijo más en la estética de la taza. Otras, como ocurrió en una casa rural a la que fui con mi familia, es la luz la que gana la partida y el café es solo parte del momento mágico que se creó en la cocina.

Te lo voy a mostrar con ejemplos. Son muy diferentes, ¿verdad? pero hay algo en común, o yo al menos lo veo así: son mis momentos, no me he limitado a colocar una taza y ya … he disfrutado el momento, lo he hecho mío. Por eso están mis colores, mis tonos, mi modo de componer, mis luces favoritas, el uso de madera, tazas blancas o de colores claros … todo esto se consigue disfrutando y poniendo pasión incluso en el momento de colocar una taza de café para hacer una foto. Si pensabas que para hacer fotos con estilo propio solo valía el retrato o el paisaje, ya ves que no es así.

Como ves, cada foto es de un momento concreto. Lo que no se ve son las pruebas que hay detrás de cada foto. Buscando la luz, componiendo hasta crear un efecto visual que me guste, eligiendo, en cada caso, el mejor encuadre. Habrá veces que la base sobre la que pongo la taza sea lo que quiero resaltar, bien, pues foto cenital, desde arriba. Otras, el adorno que lo acompaña, en ese caso prueba desde donde se ve más bonito. Prueba de lado, a su altura … piensa ¿qué quiero mostrar? y disfruta, haz muchas fotos (lo repetiré muchas veces) … y diviértete. Sin pasión no hay buenas fotos. Ensucia, revuelve, cambia cosas de sitio … cuanto más lo hagas, más habrás disfrutado.

Vamos a otro ejemplo. Y esta vez os lo voy a contar todo de un modo visual desde el principio. Detallando los pasos. Estas fotos las hice con móvil y con cámara. Las dos opciones.

Empezamos por qué queremos hacer … bien, he comentado varias veces que me fascina un tipo de fotografía que se ha puesto muy de moda últimamente: la fotografía culinaria. Obviamente va unido al auge de la cocina de autor. Me encanta como ha cambiado este tipo de fotografía. Y, dentro de lo que se hace, me gusta llevarlo a mi terreno de fotografía de retrato: fotos oscuras, con fuertes contrastes, rozando casi el parecido con una pintura (amo el claroscuro en pintura).

Como no soy gran cocinera ni dispongo de muchos elementos de los que se suelen usar en cocina y en este tipo de fotos pensé (veis, no hay excusas … ) ¿qué tengo o qué podría necesitar? Como yo no sé cocinar mucho, pensé hacer fotos con algo ya hecho … y algo que visualmente me encanta es el pan. Y, dentro del pan, el de centeno. Por su textura, su color y porque me encanta el sabor, eso también.

Compro un pan de centeno “bonito”. Ahora, necesito un fondo oscuro, madera, y busco un paño de cocina oscuro, una madera, harina, el tarro de cristal … con eso ya puedo empezar. Empiezo colocando el pan entero y echando un poco de harina por encima. Pruebo como colocar bien el paño, hago fotos de frente, desde arriba (cenital), meto elementos como el mazo del mortero que es de madera. Me gusta el efecto, dejo la foto oscura ya en cámara. Parto el pan. Entonces pienso que quedaría bien con harina cayendo. Llamo a mi hijo, le pido que me ayude. Probamos, echando harina poco a poco, dando palmadas sobre el pan (la aspiradora preparada porque mi salón empieza a estar blanco jaja). Me gusta. Entonces se me ocurre “tamizar la harina” y le pido a mi chico (mi hijo ya se ha cansado) que sea quien lo tamice desde arriba para no sacar su mano (os pongo una donde sí se ve para que lo entendáis) y sigo probando.

Estas serían muchas de las pruebas que hice. Todas están editadas con mi preset “Vintage II” potenciando los oscuros y los detalles.

 

Después toca descargarlas, verlas en el ordenador y elegir las que más me gustan. Con esa selección hecha, ya puedo editarlas. Lo que voy a buscar es, básicamente, potenciar aún más el contraste entre luces y sombras y dar más dramatismo a la foto (sí, soy dramática hasta con el pan, no tengo remedio). Consejo: no tengáis miedo a probar, siempre podemos volver atrás o reintentarlo. De eso se trata.

¿Te animas a hacer algo así, con tu propio estilo? Hazlo y hazme feliz. Recuerda que estoy para ayudarte si lo necesitas. 

¿Te han gustado los resultados? ¿Quizá has pensado que tú no sabes hacer esto? Sí, sí que sabes. Incluso con el móvil.
Porque yo también lo hice con mi móvil y te lo voy a mostrar. Verás que podemos conseguir resultados muy profesionales.

 

 

El proceso sería el mismo. Obviamente yo he aprovechado el mismo montaje para hacerlas también con la cámara de móvil. Pruebo, me acerco y alejo (recuerda, no uses el zoom) y en un rato ya tengo unas cuantas fotos, y ¿ahora qué? Igual que hice con las de cámara. Las veo, selecciono las que más me gusten y abro el programa de edición que uso en móvil. Lo hago igual que hice con las anteriores, siguiendo la idea inicial, que son fotos oscuras, con fuerte contraste.

Para editar desde el móvil yo utilizo Lightroom, igual que desde el ordenador. Me permite además usar mis propios Presets, ya que son válidos para móvil también. Elijo, como hice con las de cámara, el Preset Vintage II. En la siguiente lección te contaré algo más de esto.

Pues venga, que me muero de ganas de ver vuestros resultados! Os recuerdo que tenemos un grupo de Facebook privado para ello, por si te apetece compartir. Si aún no has pedido unirte, puedes hacerlo desde aquí: quiero entrar el grupo de Facebook

Y una cuenta en Instagram: Fotografía_sinsalirdecasa

Sigue la cuenta y etiquétame en tus fotos para que las pueda compartir.
Usa es hashtag #fotografia_sinsalirdecasa

Voy a mostrarte una idea más. Desde el principio:

  • Elijo la mesa de madera oscura. La coloco junto al ventanal. Hoy el día está nublado así que la coloco más cerca que habitualmente. Quiero la luz lateral.
  • Busco elementos que tenga en casa “vintage”. Me encanta todo el mundo de las papelerías, las postales o dibujos antiguos, las llaves (tengo un curso que se llama la Llave de Alicia y una llave tatuada en un brazo, así que no podían faltar). Elijo flores secas, alguna rama … se me ocurre atar un taco de papeles antiguos (comprados online, no son antiguos de verdad) y empiezo a jugar.
  • Las primeras dos fotos son de todo el conjunto de elementos antes de colocarlos.
  • Ahora, distribuyo y pruebo diferentes encuadres. Vertical, pensando en stories o en hacer de fondo de pantalla de mi móvil (eso lo hago mucho, así llevo mis propias fotos). Horizontales, formato cuadrado para Instagram …
  • Último paso, editar. Para estas fotos también he usado el preset Vintage II. Porque, sigo fiel a mi estilo. Hacer fotos en casa no está reñido con hacer lo que de verdad nos gusta. No te conformes con menos!

¿Te gusta la idea? Es fácil, es entretenida, puedes hacerlo tú y yo quiero verlo!

 

Y ahora viene mi parte favorita, donde dejo de hablar yo para que habléis vosotr@s. 

  • Después de leer el tema, ¿tienes ganas de empezar a hacer fotos?
  • ¿Qué suele costarte más y por qué?
  • ¿Nos cuentas las ideas que has tenido?

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